miércoles, 12 de junio de 2013

La ciudad del humo

Ahora que aun joven
He acumulado un poco (poquito)
De experiencia
Puedo decir o declarar o declamar
Que adoro santiago
Tengo los ojos entrenados
Instruidos para ver su magia
Porque al parecer
Somos pocos los que la vemos
Por ejemplo
La maravilla del paseo ahumada
Con seres antropomórficos
Que pasean y comercian
Pequeños elefantes dorados
Que a uno los sorprenden
Atragantados a completos
Ahumada, huérfanos o compañía
En donde el de adelante
No deja pasar
Y el de atrás
Fácil te quiere cagar
Pero amo santiago
Amo ese sentimiento de jungla
De lugar salvaje civilizado
Aquí en donde esta todo
Allá en donde no hay nada
Y ni hablar de San Diego
La gran cuerda floja
En donde se equilibran los pasos
En las veredas estrechas
Para no ser devorados
El trafico violento

 Hermoso el paseo de los libros
Y el teatro “caupo”

Adoro los grandes espacios y cerebros
Vacíos de la moneda
En donde se pasea
Como una marioneta
Bajo las cuerdas miradas
De los señores carabineros

Y así grandes lugares
Llenos de sexo, violencia y
Movimiento oxigenado
Lleno de calles vivas
Se compone el santiago nuestro
Que a pesar de ser peligroso
Lo amo

No lo cambiaria por puertos principales
Ferias artesanales
Ni por cometas llenas de colores.

                                                                                                

                                                                Paolo

No hay comentarios:

Publicar un comentario