Recuérdenme como un héroe, como el hombre que fui, no omitan ningún capítulo de mi vida, pues no hay nadie más valiente que yo en este pueblo, y el mundo debe saber que aquí existió un macho que tenía los pantalones bien puestos.
Y si alguno se atreve a llamarme cobarde, que intente igualarme.
Sin más palabras, jaló el gatillo frente a todo el pueblo.
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