Lo había intentado por todos los medios posibles, había seguido todas las indicaciones de la abuela, le había seguido cada uno de sus consejos al pie de la letra, pero nada, seguía portando su maldición, su desgraciada maldición que lo privaba de poder tener una vida tranquila como cualquier ser humano.
Realmente se encontraba ensimismado, no sabía que hacer, había probado todo lo habido en este mundo, medicina natural, convencional, magia, psicología, psiquiatría, hasta se había hecho terapia de imanes, pero nada, su vida seguía siendo miserable por causa de su maldición.
Maldecía el día en que nació, maldecía a su madre y a su padre por haberlo concedido y maldecía al ladrón que una vez lo asaltó por no haberlo matado, se sentía horrible, su vida ya no tenía sentido, nada podría ir bien para él mientras siguiera maldito, fue en esos momentos en que renunciaba a su vida y pensaba seriamente en el suicidio que por casualidad, se sentó en su cama, miró hacia su velador y vio un viejo libro que había leído en sus años de escuela, recordó lo bueno que era, y así como para darle un calmante al alma, se puso a leerlo, y leyó y leyó, se hizo de noche y seguía leyendo aquellas páginas que tal como hoy, en épocas pasadas le habían causado tanta alegría y entusiasmo, fue ya cuando iba llegando a las últimas hojas de aquel libro, cuando se comenzó a sentir distinto, un terrible malestar embargo su cuerpo, pensó que iba a morir, pero en ese instante se dio cuenta que ese dolor solo era señal de una cosa, se había roto la maldición, tomó el libro con rapidez, salió de su cuarto y se fue corriendo al baño, en menos de un segundo, ya se había bajado pantalones y calzoncillos y yacía ahí, en su trono, sentado, leyendo, diciéndole al mundo que ya no era un ser maldito.
domingo, 30 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
Una noche y un Viernes
Una noche y un Viernes
Noche difícil, como todos los viernes, un momento para reflexionar y pensar...
¿Qué siento?
Siento una melancolía que me ataca, que me envuelve y me atrapa, esta melancolía es fuerte, como la de todas mis noches de viernes, por alguna razón siempre me veo enfrentado a esta situación es normal que en esta noche en mi habitación reine la calma, sentado , a ratos bebiendo,todo esto acompañado de algo de música, algo suave y envolvente que me haga volar por los caminos de la mente.
Esta noche es fría y oscura...noto que falta mi compañera. Luna ¿por qué no puedo verte desde mi ventana?...será acaso que no soy digno de contemplar tu belleza, o simplemente será una nube que te quita de mi vista y me deja a oscuras en esta noche de viernes que para mí no tiene luna , tampoco veo a las estrellas...junto contigo te has llevado a tus pequeñas, que desgracia para un hombre solitario el ni siquiera contar con compañía cuando alza su vista al cielo...
Me enfrento a algo distinto, solo tengo al enorme manto azul sobre mi cabeza...esta noche está cubierta, esta noche me hace sentir solo, estoy indefenso frente a la oscuridad de mi cuarto, frente a la oscuridad de esta noche...frente a la oscuridad de mi mente, que me ataca, que me agobia y me desgarra.
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